Perros - Ejercicios de adiestramiento canino
Adiestramiento Básico (XI). Problemas y soluciones
JOSÉ MANUEL POLO 27/10/2011
Es frecuente que los perros presenten algún problema respecto a nuestro deseo de perfección. Los perros con defectos corregibles abundan más que los “perros ideales” Es normal que tengas un perro con problemas antes y después del entrenamiento.
Las soluciones que tienen aplicación a muchos perros, no funcionan con todos. No hay ningún método que garantice el éxito. Sí hay soluciones que pueden resolver problemas y explicaciones a por qué tu perro hace las cosas, que te pueden servir de orientación para que apliques el remedio acertado.
Como sucede en otras situaciones de la vida, la prevención puede evitar tratamientos de cura. Pero, si a pesar de nuestro celo, el perro adquiere algún hábito no deseable, tendremos que intentar corregirlo.
“Blinkers”
Un “blinker” es un perro que deliberadamente elude la caza sabiendo que está allí. Algunos tienen mucha habilidad en el disimulo y te darás cuenta accidentalmente cuando repetidamente levantes caza al andar por donde el pasó.
Este defecto pudo inducirlo el adiestrador cuando aplicó excesiva disciplina prematuramente; por ejemplo, con la cuerda de control utilizada severamente. El perro pudo relacionar el castigo con las aves, más que con su mal comportamiento, por lo que trata de evitarlas. Por eso, siempre es importante tener la certeza de que el perro sepa por qué se le castiga -de ahí también la inmediatez-, en evitación de interpretaciones erróneas que producen reacciones indeseables; ante la duda, es mejor no castigar. En todo caso, siempre tendremos presente el carácter del perro; si es duro o blando.
Probablemente tardarás un tiempo en corregir este defecto. Una de las prácticas es que distribuyas por el campo aves, para que las busque y las muestre. También ayuda a solucionar este problema el matar aves por encima de él, haciendo que vaya a buscarlas y traerlas. Tendrás que comenzar desde el principio, paso a paso. Si consigues mantenerlo de muestra, la cosa va bien.
Perros que no sostienen la muestra
Hazte con una jaula de alambre y pon un pichón dentro. Cuelga la jaula en las ramas inferiores de un árbol, Haz trabajar al perro donde pueda tomar los vientos. Se acercará y señalará el olor; aunque sus ojos miren en todas direcciones no es probable que localice el ave separada del suelo.
En esta postura se mantendrá el tiempo suficiente para llegar junto a él, hablarle y ponerle la cuerda de control, si crees que la necesitarás. Mantenlo quiero a la orden de JUA, pon en libertad al ave; mejor si tú te ocupas exclusivamente del perro y lo hace un ayudante, y que dispare a no dar. Haz que el perro permanezca quieto hasta que le digas BIEN. Si se arranca para cazar, retenlo con la cuerda de control y repite el ejercicio.
Solo he tenido un perro que no parase la codorniz, las levantaba a la carrera y tenía18 meses; me lo regalaron poco antes, era un epagneul bretón. Al tercer día que le saqué al campo, finalizando la jornada sin que hubiera mostrado una codorniz –había pocas- la suerte se alió de mi parte. Paró distante ante un cerrado de espinos y tiraba la cabeza hacia atrás; al acercarme, como había barruntado, sentí el silbido de una víbora enmatada. Le sujeté, separé y acallé al reptil. A partir de ese lance comenzó a parar y fue un perro extraordinario, como correspondía a su procedencia, nada menos que con el afijo de Keranlouan, de Bretaña. No lo propongo como remedio, sería arriesgado, lo cuento como anécdota relacionada con el tema; empero, tengo clarísimo que la víbora obró “milagrosamente” el cambio en su conducta.







