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Hablamos sobre la temporada de recechos de corzos con Florencio Markina

Hablamos sobre la temporada de recechos de corzos con Florencio Markina

El zoólogo Florencio Markina asegura que durante esta temporada de recechos de corzos “se está notando que hay menos ejemplares”, aunque reconoce que las enfermedades que padecen estos animales están afectando a la especie “en positivo”.

“Bastante floja en general, aunque se han obtenido bastantes buenas cuernas”. De esta manera resume el zoólogo, presidente de la Asociación del Corzo Español y responsable de Aran Servicios Medioambientales, Florencio Markina, la temporada de recechos de corzo, que comenzó en Euskal Herria y en otras zonas del resto del norte de la península ibérica a principios de abril y que concluye a finales de este mes.

Eso en el caso de los recechos de corzos machos, para los que se abrirá en octubre un nuevo período de caza que coincidirá con el de las hembras, aunque en el caso de estas últimas también volverá a permitirse su caza desde el 1 de enero hasta el 28 de febrero.

Para realizar la valoración de la campaña Markina ha percibido que “se está notando bastante que hay menos corzos”, lo que atribuye a diferentes factores. Por un lado, al hecho de que “la primavera ha venido bastante adelantada y para entonces no había brotes tiernos de plantas y árboles, con lo que los animales optaron por quedarse en el monte en lugar de bajar a las fincas”.

La segunda razón que aporta el experto sobre la menor presencia de corzos se debe “a que están bastante parasitados, sobre todo en aquellas zonas en las que las poblaciones son mayores”. Además de la larva de las narices que los debilita notablemente, lo que les afecta en realidad es la suma de diferentes parásitos como el ‘sarcocystis’, un protozoario intracelular que provoca infecciones intestinales, y los nematodos o lombrices intestinales, que también contribuyen a diezmar las poblaciones de esta especie.

Aunque parezca un contrasentido, el experto sostiene que las enfermedades han afectado a la especie “en positivo, porque al haber menor densidad de corzos, los que quedan son los más sanos, con lo que las cuernas que desarrollan son bastante más grandes que las que hubieran tenido si no se hubiese producido una disminución de las poblaciones”.

Trofeos

De hecho, esta especie es muy territorial, con lo que al estrés que padecen por estar defendiendo su territorio se añade una menor abundancia de comida y al revés; es decir, que al haber menos corzos disponen de más comida y los que quedan están más relajados son lo que desarrollan mejores cuernas.

Aunque para la mayor parte de los cazadores que participa en recechos de corzos,  la captura de un ejemplar está motivada por la obtención del trofeo que suponen unas buenas cuernas, Markina considera necesario “hacer caza de gestión. Es decir, que al tratarse de una especie que prácticamente carece de predadores, y si se pretenden controlar los niveles de parasitación, es necesario controlar las poblaciones más débiles. Y en ello es necesaria la implicación de los cazadores, pero también de las administraciones”.

Por esa razón sería conveniente que, en lugar de ir en busca de aquellos ejemplares con mejores cornamentas, la presión cinegética debe incidir sobre los ejemplares más jóvenes y los que están más débiles, así como en las hembras que están más parasitadas.

Proyecto Corcino

A lo largo de este año la Asociación del Corzo Español (ACE) que preside Markina está desarrollando en el marco del Proyecto Corcino una nueva campaña que tiene como lema ‘Si te lo llevas, morirá’. En esta ocasión pretenden incidir en destacados ‘influencers’ del mundo de la caza y de la conservación para que transmitan mensajes recordando la importancia de respetar al máximo los períodos de reproducción del corzo.

Con este proyecto que comenzó a desarrollarse hace tres lustros se pretende evitar que cazadores, agricultores o personas que pasean por los campos y que se encuentran con corcinos, los recojan y los lleven a centros de recuperación. Desde la ACE recuerdan que “las corzas, como muchas otras hembras de herbívoros, tienen la costumbre de esconder a sus crías entre la vegetación” durante las primeras semanas de vida y las madres se acercan dos o tres veces al día para amamantarlas.

Por ello Florencio Markina recuerda que, “esos corcitos no están abandonados, sino que han sido escondidos por la madre. Si alguien los recoge, es muy difícil que sobrevivan, incluso si son trasladados a un centro de recuperación. Por lo tanto, es mejor dejarlos donde están”.

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1 Commentario

  1. Avatar
    Marcos
    0

    Buen articulo en general, pero no se de donde sacaran los datos para decir en un apartado que los corzos carecen de depredadores, sera en soria,guadalajara y demas , porque lo que es en el norte lo que les sobran son depredadores, en leon por ejemplo todas las temporadas nos cansamos de encontrar corzos devorados por los lobos, jabalis ,zorros, algun video se ha publicado ultimamente, al estar parasitados no se defienden como lo harian estando limpios y hablo por experiencias vividas, un par de carreras y ya no pueden ni respirar, tosen como un anciano y son presas faciles. Un saludo

Los comentarios están cerrados.

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Redacción Desveda

Redacción periódico digital Desveda #caza #pesca #tirodeportivo #rural #naturaleza

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