Friso
Friso
Friso
Friso

CAZA Y CONSERVACIÓN, DOS CONCEPTOS LIGADOS

CAZA Y CONSERVACIÓN, DOS CONCEPTOS LIGADOS

Sabido es que los cazadores están soportando una presión descomunal de un sector de la sociedad que dicen ser animalistas contrarios a la práctica de la caza. Y se equivocan, simplemente porque la desconocen.

Es la caza  un deporte, un placer, pura predación, un instinto natural, una opción personal? No sería fácil encasillar esta actividad en un solo concepto. Posiblemente, para definirla en su justa medida habría que establecer muchos matices para esta compleja pregunta, debatida en tantos foros.

Con todo, una cosa si es cierta, para ser un buen cazador hay que ser un buen deportista y el que por tal se tenga debe, inexcusablemente, observar un exquisito respeto por los animales y la legislación vigente. Caza y conservación son dos conceptos necesariamente ligados en el contexto del cazador moderno.

Para la historia quedará el cuantificar piezas sin valorar el porqué, el cómo y el cuándo. ¿Que conlleva un extraño placer? Posiblemente. El placer, como todo, es una idea, una sensación completamente relativa. Lo que a unos gusta a otros desagrada. Lo que entusiasma a éste a aquel le es indiferente.

Por eso sus formas y variedades son muchas y cada una de ellas se adapta a la infinita variedad del modo de ser las personas. ¿Conlleva la caza un instinto predador? También puede ser, y no hay por qué avergonzarse de ello siempre que se desarrolle dentro de un orden.

Unos predan en el trabajo y otros en su comportamiento social. El problema estriba en que ese instinto esté debidamente controlado. El cazador debe valorar el sacrificio, la emoción del lance, su dificultad, el arte desplegado por su perro, el misterio y el encanto de que toda la caza está revestida.

Quítese el misterio y el encanto desaparecerá, reduciendo la caza al hecho de conseguir cierto número de piezas. Todas las modalidades cinegéticas son respetables cuando bien se ejercen, pero donde participan muchas personas las sensaciones son pasajeras.

Otro tanto ocurre con los placeres de la vida: las tumultuosas dejan menos huella y hasta llegan a producir hastío. ¿Un instinto natural? Ciertamente, consustancial con la vida misma, como puede tener uno buen o mal carácter, ser inteligente o menos listo.

¿Una opción personal? También, aunque debe estar bien regulada dentro de la ética. ¿Qué tiene detractores? Sin lugar a dudas, pues genera muerte y el concepto de la misma es muy difícil de asimilar por personas de cierta sensibilidad.

Aunque convendría puntualizar que los cazadores han conservado, por milenios y sólo con su dinero y esfuerzo, la fauna objeto de su afición frente a la industrialización indiscriminada, la urbanización prolífica e inexplicable y el desconocimiento de los nuevos iluminados amantes del medio ambiente.

¿Qué los cazadores tenemos mala reputación? Cada vez menos, porque se empieza a conocer la realidad de la caza. No obstante, entendemos que existen actitudes personales de algunos escopeteros que, por alguna de sus acciones, pueden desbaratar todos los esfuerzos e ilusiones de los verdaderos cazadores.

Por eso hay que seguir censurando actitudes de esa índole hasta hacer entender a la sociedad que la excepción no confirma la regla y que seremos los primeros en recordar  esta gente sus deberes y obligaciones.

¿Qué los cazadores están enamorados de los espacios abiertos, de las puestas de Sol, de los ríos, de las montañas, de los animales? Prueben a preguntar a alguno de ellos. Les sorprenderá lo orgullosos y felices que se sienten.

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (1 votes, average: 5,00 out of 5)
Cargando...

About The Author

Redacción periódico digital Desveda #caza #pesca #tirodeportivo #rural #naturaleza

Artículos Relacionados