Friso
Friso
Friso
Friso

Temporada de chipirones: Técnicas de pesca y receta

Temporada de chipirones: Técnicas de pesca y receta

Temporada de chipirones, pesca y receta. El comienzo del otoño marca el inicio de la temporada de chipirones de los gordos, muy esperada por los aficionados a esta pesca. Es una pesca mucho más agradecida que la de los pequeños chipirones del verano, que para conseguir suficientes para hacer una cazuela hay que meter muchas horas y pegarte buenos madrugones. Con unos cuantos ejemplares de calamares otoñales puedes hacer varios kilos de pesca, incluso pueden llegar a salir bichos de 2 kilos o más.

En el otoño también es cuando los bandos de calamares se acercan más a la costa, especialmente de noche. Dotados de una gran capacidad visual y mimética son depredadores muy agresivos y eficaces persiguiendo a los peces de pasto incluso en el interior de las dársenas y puertos.

Además, su pesca es muy divertida, ya que dan buenas picadas y tiran con fuerza hacia abajo, siendo un espectáculo cuando llegan a la superficie, especialmente los ejemplares mayores, con los soplidos que pegan expulsando agua y tinta, dejándote calado o pringado en cuanto te descuidas.

Desde embarcación es la tradicional pesca de aparejo de mano y potera, aunque hoy en día la tradicional potera hecha de plomo y forrado con hilos de colores está en desuso. Desde hace unos años se usan preferentemente los peces artificiales provistos de una corona de anzuelos y de invención japonesa, llamados popularmente “pajaritos”. También se pueden combinaciones de potera tradicional y pajaritos en la misma línea, pudiendo sacar así varios ejemplares a la vez. Se suelen usar los tamaños medianos y grandes de estos señuelos, que pueden venir o no lastrados por una quilla de plomo, especialmente bien van los que están forrados en tela y de brillantes colores. Entre éstos los preferidos suelen ser los rosas, naranjas y verdes. La pesca se realiza tanto desde las aguas más someras frente a rías, puertos y playas como en aguas abiertas y hasta los 100 m de profundidad.

Nosotros raramente usamos ya el aparejo de mano desde la embarcación, salvo cuando los bancos de chipirón están a poca profundidad. Utilizamos cañas de jigging ligero y carretes provistos de trenzado, montamos los aparejos con un plomo provisto de giratorio y por encima del señuelo, con una braza de terminal de monofilamento del 0,40 o 0,45 para los XXL.

La pesca del calamar desde la costa está haciendo verdadero furor últimamente, podemos decir que se ha desatado la “fiebre del egging”, termino anglosajón que se refiere a la pesca de cefalópodos, con caña, al lanzado y con señuelos del tipo “pajarito”. Se trata de lanzar lo más lejos posible e ir recogiendo suavemente y con pequeños tirones y paradas. Los aficionados cada vez más numerosos a esta técnica se apostan en los espigones de los puertos y salientes rocosos, a la espera de que con la caída del sol los cefalópodos se acerquen a aguas poco profundas. Atraídos tanto por los bandos de pececillos que también acuden por la noche al refugio de puertos y bahías, como por las mismas luces del alumbrado. Hay veces que en determinados puertos es casi imposible encontrar un puesto de pesca libre si no vas con la suficiente antelación. También desde la costa se puede usar una técnica que es mucho más antigua y que va muy bien para los ejemplares más grandes, la pesca al lanzado con un flotador provisto de un bastoncillo luminoso para detectar las picadas y un aparejo pescando a media agua, armado con una potera cebada con pescado, por ejemplo un chicharro o una sardina.

 ¿Calamar o chipirón?, en general, se piensa que la diferencia está en el tamaño y así decimos que el chipirón es el pequeño y el calamar es el grande. Bueno, no deja de ser una apreciación para entendernos, pero no es un criterio diferenciador para las diferentes especies. Además, tenemos la costumbre de referirnos en el País Vasco a los calamares más crecidos como “begiaundis”, pero resulta que los pequeños chipirones de potera del verano también lo son. Begiaundi en euskera significa en castellano “ojo grande”, este apelativo es precisamente una característica diferenciadora entre las dos especies más comunes de calamares de nuestras aguas; el calamar común o “begiaundi” (Loligo vulgaris) con el ojo proporcionalmente más grande y el calamar veteado o “begitxiki” (Loligo forbesii), con el ojo proporcionalmente más pequeño, a estos últimos también se les denomina entre los pescadores como “tubos” por ser algo más alargados y cilíndricos. Aunque ambos alcanzan tamaños de 40 cm o más, el “begitxiki” supera al “begiaundi” en tamaño. Si queréis ampliar la información podéis consultar este enlace 

Gastronómicamente ambos son extraordinarios, aunque los “begitxiki” tiene el pellejo más duro cuando son grandes, éste se quita fácilmente, eso si, mejor  dejándolo en reposo en la nevera un día o dos antes de limpiarlos.

 Los de menor tamaño ( 3-4 por kilo) son sensacionales a la plancha. Para hacerlos en tinta nos da igual grandes, medianos o pequeños, ya que los gordos cortados en cuadrados se hacen muy fácil. Aunque para los de talla XL o XXL nuestra preparación favorita es guisados con patatas.                                                                                                                                                                                                                                                                                              

Receta Marmitako de Chipirón INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS

4 PATATAS GRANDES, 1 CEBOLLA, 2 PIMIENTOS VERDES

CARNE DE 4 PIMIENTOS SECOS REMOJADOS O 2 CUCHARADITAS DE PULPA DE PIMIENTO ROJO DE BOTE O DE PIMENTÓN DULCE

4 CUCHARADAS SOPERAS DE SALSA DE TOMATE

1 COPA VINO BLANCO

1 KGR APROXIMADAMENTE DE CALAMARES GRANDES FRESCOS

AGUA Y SAL

 

PREPARACIÓN

La base para esta receta es empezar haciendo un buen fondo de cebolla y pimiento bien pochados, que coja color doradito. Añadir el calamar cortado en cuadrados y rehogar bien con la verdura, añadirle la copa de vino blanco y dejar cocer 5 minutos. Añadir las patatas, “triscadas” en pedazos no muy grandes y del mismo tamaño (que no cortadas) , la carne de pimiento rojo y remover, dar el punto de sal y cubrir con agua. Dependiendo de la patata, necesitaremos mantener la cocción 30 o 40 minutos, al cabo de los cuales añadimos la salsa de tomate, removemos y dejamos reposar unos minutos fuera del fuego antes de servir.

Trucos: Para calcular el tamaño de la patata fijarnos que en una cucharada entren al menos 2 pedazos, que no sean muy grandes, así se hacen antes y cogen mejor el sabor del guiso y sean todos del mismo tamaño aproximadamente es importante para que se hagan todos por igual.  El tomate ponerlo siempre al final pues si no la patata tarda más en hacerse.

¡BUENA PESCA Y QUE APROVECHE!

Más artículos de MAR DE FONDO en Desveda

 

 

Valentín Velasco

MAR DE FONDO por Valentín Velasco - Biólogo, gerente comercial en la industria farmacéutica, pescador, cocinero aficionado y editor del blog pescaygastonomia.blogspot.com

Artículos: 18
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (4 votes, average: 4,50 out of 5)
Cargando…

Deja una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

About The Author

Valentín Velasco

MAR DE FONDO por Valentín Velasco - Biólogo, gerente comercial en la industria farmacéutica, pescador, cocinero aficionado y editor del blog pescaygastonomia.blogspot.com

Artículos Relacionados